El concepto de abordaje: Más allá del impacto
Debemos recordar que el abordaje es el choque entre embarcaciones independientes con libertad de movimientos. En este caso, la embarcación de nuestro cliente fue golpeada por otra embarcación fondeada en su misma cala, viéndose rodeada con la cadena de esta última debido al garreo. Aunque la aseguradora admitió la responsabilidad (allanamiento parcial), la batalla real se libró en la cuantificación de los daños.
La trampa de la "carpa de pintura" y el varadero
Este fallo es crucial para entender la carga de la prueba:
- La Carpa: El perito del actor decía que era obligatoria para no contaminar. Sin embargo, al no aportar la normativa específica del puerto o una instrucción medioambiental clara, el Juez desestimó esta partida. Lección: No basta con decir que "es necesario"; hay que demostrar que la ley lo exige.
- La Estancia en Varadero: Aquí ganamos. Si la aseguradora acepta que hay que reparar el casco y el timón, es incoherente que no quiera pagar la estancia en el varadero necesaria para esos trabajos.
Lo más interesante para los armadores es la condena en intereses. La aseguradora alegaba que no debía pagarlos porque el importe estaba en disputa. El Juez fue tajante: según el Art. 18 de la LCS, la compañía tiene 40 días para pagar el importe mínimo de lo que pueda deber. Si no lo hace, se activan los intereses punitivos, que pueden llegar al 20% anual tras dos años.
En conclusión: Si eres un armador afectado, no permitas que la aseguradora utilice la incertidumbre sobre el coste total para retener el pago mínimo inicial. Y si eres una compañía, el "interés de demora" puede salirte mucho más caro que la reparación misma.
